Las autoridades asestaron un nuevo golpe contra la estructura criminal responsable del asesinato del empresario arrocero Gustavo Aponte y su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez, ocurrido el pasado 11 de febrero en el norte de Bogotá. En las últimas horas, agentes de inteligencia detuvieron en el Aeropuerto Internacional El Dorado a Jherson Leonardo Contreras Ramírez, alias ‘Bam Bam’ o ‘Tatán’, señalado como el segundo al mando y articulador logístico del ataque.
Según reportes oficiales, la captura se produjo cuando Contreras Ramírez pretendía abordar un vuelo con destino a Lima, Perú, en un intento por evadir la justicia.
La logística tras el crimen: un chat llamado "Gladiadores"
Las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Judicial revelan que alias ‘Bam Bam’ tuvo un rol clave en la preparación del atentado. El procesado habría coordinado las labores de inteligencia previa, vigilancias y seguimientos a las víctimas.
Para ejecutar el plan, la red criminal habría creado un grupo de WhatsApp denominado “Gladiadores”, una plataforma digital utilizada para asignar tareas en tiempo real, monitorear desplazamientos y sincronizar el ataque armado.
La hipótesis del error: un blanco equivocado
El expediente judicial sostiene como principal línea de investigación que el ataque no iba dirigido contra el empresario arrocero. Las pesquisas apuntan a que el verdadero objetivo era el comerciante Olimpo Antonio Oliver Peñaranda, quien frecuentaba el mismo gimnasio que Aponte.
El día de los hechos, coincidencias en los itinerarios, vestimenta y características físicas de ambas personas habrían inducido al error a los sicarios, desencadenando la balacera en la que fallecieron Aponte y su escolta, Gutiérrez.
Avanza el cerco judicial
La detención de alias ‘Bam Bam’ se convierte en el segundo resultado de peso en el caso. Días atrás, en Villavicencio (Meta), fue capturado Leonel Enrique Llanos Paternina, alias ‘Tony’, a quien la Fiscalía imputó por labores de seguimiento y soporte logístico.
Con Contreras Ramírez a disposición de la Fiscalía para las audiencias de legalización de captura e imputación de cargos, los investigadores concentran sus esfuerzos en dos frentes clave: identificar a los autores materiales que halaron el gatillo y dar con el paradero de los determinadores o autores intelectuales que ordenaron el atentado.
