Bogotá. Jacinto Alberto Soto, conocido con el alias de ‘Lucas’, volvió a denunciar presuntas presiones por parte de funcionarios de la Fiscalía para que entregara declaraciones en contra del expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Según documentos y declaraciones citadas por SEMANA, Soto habría señalado que, durante una investigación adelantada en Bogotá, el entonces fiscal Álvaro León Polo presuntamente lo habría presionado para obtener un testimonio relacionado con el exmandatario.
En la denuncia se afirma que el testigo habría recibido advertencias sobre un eventual traslado a un centro penitenciario en el que, según su versión, no tendría garantías suficientes de seguridad y defensa.
“En múltiples ocasiones fue presionado para los fines antes descritos; de lo contrario, sería trasladado a un centro de reclusión en donde no se le ofrecerían las garantías de seguridad y de defensa”, señala el documento citado.
De acuerdo con la información publicada, el fiscal señalado en las denuncias habría estado próximo a una imputación de cargos dentro del proceso relacionado con las presuntas presiones al testigo.
Cambios en la investigación generan cuestionamientos
El caso también ha generado cuestionamientos por los cambios realizados dentro de la investigación. Según la publicación, durante la administración de la entonces fiscal general Luz Adriana Camargo se habría producido el relevo de la fiscal que llevaba el proceso relacionado con las presuntas presiones sobre Soto.
La modificación en el equipo investigador habría generado críticas y, de acuerdo con la información conocida, el proceso terminó perdiendo impulso.
Soto vuelve a aparecer en una investigación contra Uribe
El caso tomó un nuevo giro luego de que Gloria Marcela Abadía, fiscal encargada de vincular al expresidente Álvaro Uribe a una investigación relacionada con la masacre de El Aro, citara a Jacinto Alberto Soto como testigo.
Soto, quien anteriormente había sido rechazado dentro del proceso de Justicia y Paz, ya había denunciado presuntas presiones de funcionarios de la Fiscalía para entregar información contra el exmandatario.
La situación vuelve a poner bajo escrutinio el manejo de los testimonios utilizados en investigaciones relacionadas con el expresidente Uribe y plantea interrogantes sobre las garantías que deben tener los testigos durante los procesos judiciales.
Las acusaciones sobre las presuntas presiones deberán ser establecidas por las autoridades competentes dentro de las investigaciones correspondientes.
