Un tribunal federal de Estados Unidos volvió a rechazar la demanda de Spencer Elden, conocido mundialmente como el “bebé de Nirvana”, cuya imagen desnuda aparece nadando en la icónica portada del álbum Nevermind (1991).
El juez Fernando Olguín determinó que la fotografía tomada por Kirk Weddle no constituye pornografía infantil, ya que no hay elementos sexuales en la pose, el entorno o la intención de la imagen. Según explicó, la portada puede compararse con una “foto familiar de un niño desnudo bañándose” y no entra en el marco legal del delito alegado por Elden.

El demandante, hoy de 32 años, afirmaba que esa exposición lo había sometido a explotación sexual y le causaba daños permanentes. Sin embargo, el juez destacó que sus padres estuvieron presentes durante la sesión fotográfica y dieron consentimiento, además de que Elden en varias ocasiones se ha beneficiado de su rol como “el bebé de Nirvana”, recreando la imagen en aniversarios del disco y vendiendo copias autografiadas.
No es la primera vez que la justicia rechaza la acción legal: en 2022 su demanda fue desestimada por estar prescrita, aunque un tribunal de apelaciones permitió que el caso regresara a instancias inferiores. Con este nuevo fallo, queda prácticamente cerrada la vía civil para que Elden reclame compensaciones por este hecho.
Los representantes de Nirvana celebraron la decisión, señalando que el caso carecía de fundamentos y reivindicando la libertad creativa de las portadas musicales, que en este caso se convirtió en un ícono cultural del rock de los 90.
Por Andrés Sánchez "Dexter Nai"
